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martes, 21 de mayo de 2019

AQUEL AÑO DE 1970 EN LA CORUÑA

21 de Mayo, 22:36 horas, Año 1970, Llevan ya mis padres dos años de noviazgo, pero aún faltarán algunos más hasta que llegue la bienaventurada noche de rayos y truenos en la que yo nací. Mientras tanto, en el año en el que inicio este post no cabe duda que es una década que afectará a España en cambios políticos, de personas, sociales, siempre en constante desarrollo, poco a poco nos vamos posicionando como una gran potencia. La ponencia de hoy, dentro de las "páginas coruñesas", promovida por la Hogueras de San Juan, La Coruña.  Fiesta de interés turístico internacional y expuesta de manera rica y completa por José Carlos Fernández Barallobre, reflejaba la vida coruñesa en la que tanto se implicó el ponente como su hermano, José Eugenio. Jóvenes que deseaban mantener la tradición del fuego de San Juan, sin dejar de vivir el día a día en la ciudad herculina. José Carlos nos fue desgranando recuerdos, vivencias, amigos queridos, conocidos, anécdotas, que soy incapaz de pergeñar en este muro, pues mi memoria no es tan amplia ni fecunda de recuerdos como la del ponente. Hay rasgos esenciales que permanecen inalterables en la Ciudad de Cristal, como los Cantones, que han visto caminar, pasear o correr a infinidad de generaciones de coruñeses. No podemos olvidar el emblemático Banco Pastor, hoy día casi extinto, porque la Banca no está para sentimentalismos. Nos recuerda los barullos aun existentes en la Calle de la Estrella y de los vinos, como si el tiempo no hubiera pasado por ellas. Estrella, por ejemplo, se llamaba la primera Meiga Mayor, la que dio origen a 49 Meigas más, y que hoy desde el Cielo, estará satisfecha con sus inicios. La política coruñesa estuvo muy presente en la conferencia de hoy. El Jefe de Estado, el General Franco, pasaba los veranos en La Coruña, entre partidas de golf, pesca en el Azor, sin descuidar los asuntos de Estado que seguían requiriendo su atención aún en época estival. Me cuentan en casa, porque a mi madre le resultaba muy curioso, que en agosto cerraban casi todas las tiendas de antiguedades en la Coruña, quedando una abierta por si surgían necesidades específicas......ahi lo dejo como leyenda urbana o realidad, porque yo no lo viví. En fiestas desplegaba la ciudad todo su esplendor, y con el alcalde de la época, Pérez Arda, se disfrutaban de las mismas. Como no recordar los caballitos en los Jardines de Mendez Núñez, una pena que hayan desaparecido, muchos niños coruñeses íbamos maravillados a ellos. En fin, no puedo ser tan extensa como el ponente de hoy, pero si puedo decir que en mis 45 años de vida, he visto la transformación de la ciudad como algo positivo, y sino tenemos mucho en cuenta el tropiezo de hace cuatro años, puedo decir sin empacho, que es una de las mejores ciudades para vivir en ella, y lo dice una coruñesa nacida en la calle Federico Tapia, en la clínica del Doctor Otero......gracias José Carlos por tu exposición certera, elegante, a Carmen No Varela, que presentó el acto, que también fue Meiga, y a la pequeña Meiga Infantil Ainhoa Souto Arístegui , una jovencita con las ideas muy claras, que fue la encargada de entregarle un obsequio a la 'Enciclopedia coruñesa' que hoy nos ha acompañado. Firmado: La Lobita Solitaria.

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